Atípico por la pieza a recechar, el cochino-jabalín, que dicen en mi pueblo. Atípico por la finca, Ribera Alta, donde sólo se montea; 364 días de tranquilidad absoluta por uno de guirigay. Atípico por el guía, un tal… Antonio Vargas, figura destacada, junto a su familia, de la moderna organización montera, Gescaza (desde 1988). Atípico por una propiedad, Jesús Fernández, que, a la vez que sirve él en persona la comida a sus invitados, se deja la vida, y parte del patrimonio, porque un entorno natural sea privilegiado. Atípico, en fin, porque dos maestros de la imagen, Nacho de la Moneda, Iberalia Televisión, y Antonio Mata, jefe –sin ‘de la redacción’–, de ésta que es su casa, Caza y Safaris, debían apañarselas como pudieran para realizar sendos reportajes. ¿Por qué rececho? Para hurgar, desde dentro, en las malezas de esta Ribera Alta. El cronista, esta vez actor secundario, se debía limitar a andar sin levantar mucha sospecha en la población jabalinera, a acertar en el disparo y a hilvanar estas humildes letras. Ahora bien, esta vez y sin que sirva de precedente, me toca dar de nuevo la cara en los papeles, en los que cada vez me gusta salir menos… Que me pierdo, ¡a recechar! Ribera Alta nos recibió la víspera de Nochebuena con cielo encapotado, mucho, lloviendo a mares…